Enófilo

El vino. Él vino a mí. Lo estudio, lo cato, lo bebo y lo vivo.
¿Cómo negarse a un legado tan antiguo y a la vez tan vigente? Un producto que difumina los límites entre consumo y arte. Hay grandes cosas que contar, y allí donde haya una buena historia, habrá un redactor dispuesto a vivirla y a darle forma.

Salud.